Durante años, la mesa presidencial fue intocable: frontal, jerárquica, de cara al salón y con los novios como centro escénico. Pero algo ha cambiado, y no es solo estética: las parejas ya no quieren solo “presidir”, quieren convivir.
Las bodas actuales apuestan por un lujo más silencioso: menos protocolo, más conexión. Y en ese nuevo lenguaje, la disposición de las mesas se convierte en un recurso editorial: define el ritmo del banquete, la fluidez del servicio y el tipo de energía que queremos que se respire durante la cena.
Porque una mesa no solo se mira: una mesa se vive, y en Gourmet Catering & Eventos trabajamos con las mejores wedding planners que siempre logran sorprender generando narrativas visuales únicas para contar la historia de cada pareja.

Fotografia: Plataforma Studio
Mesas imperiales infinitas: la elegancia de lo eterno
Si tu boda pide atmósfera mediterránea, velas, mantelería arrugada con intención y un menú que se sirve como un ritual… la respuesta es clara: mesas largas.
Las mesas imperiales vuelven (en realidad nunca se fueron), pero ahora se entienden desde otro lugar: ya no imponen, abrazan. Crean comunidad. Estilizan el espacio. Y son un sueño para la fotografía: esa línea interminable de centros bajos, luz cálida y cristalería hace que todo parezca una escena de película.
Ideal para: bodas al aire libre, patios, jardines, invernaderos o espacios con carácter natural.
Extra tip de Gourmet Catering & Eventos: funcionan espectacular con propuestas de cocina mediterránea, estaciones de apoyo, emplatados cuidados o incluso costumbrismo sofisticado.

Serpentine tables: la mesa ondulada que se ha convertido en obsesión
Si hay una forma que está conquistando bodas por todo el mundo, es esta: las mesas serpenteantes, en forma de ola o “S”.
Son dinámicas, fotogénicas, inesperadas. Pero lo más interesante es lo que generan a nivel emocional: rompen el bloque, suavizan la rigidez, y hacen que el banquete parezca un recorrido (no una “sala con mesas”). Esta tendencia se menciona explícitamente como una manera creativa de alejarse de los montajes clásicos y modernizar el espacio.
Extra tip de Gourmet Catering & Eventos: Este montaje es ideal para: carpas, salones largos, patios interiores y espacios con arquitectura orgánica.




Fotografías: La Huella Que Dejas
Formas en U, en O o en herradura: todos dentro del mismo momento
Otra gran alternativa a la presidencial: configuraciones envolventes.
- En U: crea un “escenario” central perfecto para flores, velas o incluso una fuente.
- En O (cerrada): potencia el concepto de círculo, de tribu, de celebración colectiva.
- Herradura: mezcla lo ceremonial con lo social.
Aquí los novios no “mandan” desde arriba: están dentro, integrados, accesibles. Y ese detalle cambia por completo la energía del banquete.
Sweetheart table (solo dos): un gesto romántico y modernísimo
Una mesa pequeña solo para los novios es una opción cada vez más deseada, porque convierte la cena en un oasis dentro del bello caos del día.
¿Lo más interesante? Permite libertad total en el resto del salón: puedes tener imperiales, cabaret, mesas circulares… sin necesidad de diseñarlo todo “en torno a” una mesa grande y rígida.
El lujo real aquí es otro: tener un rato para respirar y mirarse.

Cabaret wedding: mesas redondas pero con espíritu de club (y sin rigidez)
Para parejas que quieren una cena con vibra más nocturna, teatral y divertida: el estilo cabaret.
Consiste en mesas redondas “abiertas” (no cerradas 360º) o semi-ocupadas, dejando un frente libre hacia un punto focal (discurso, banda, performance, DJ). Este tipo de seating está pensado para que todo el mundo pueda disfrutar del show, sin renunciar al ambiente social.
Las mesas redondas permiten jugar con múltiples configuraciones -alineadas estilo imperial, distribuidas uniformemente o combinadas con otros formatos para crear eventos con personalidad propia.
Mesas en diagonal o en “runner”: cuando el salón se convierte en editorial
Para novios que quieren romper con lo típico pero sin hacer formas complejas: una solución muy top es montar mesas largas en diagonal o en líneas paralelas desplazadas.
El efecto es inmediato: el espacio parece más dinámico, más alto nivel, más “fashion”. Es un truco de diseño que cambia por completo la percepción de cualquier carpa o salón.
Y al final, lo más importante no es si la mesa es imperial, serpenteante o tipo cabaret: es que la disposición acompañe la historia que queréis contar. Porque un banquete bien diseñado es mucho más que estética; es ritmo, es comodidad, es conversación y es la base de una experiencia gastronómica impecable.
En Gourmet Catering & Eventos sabemos que la verdadera tranquilidad de una boda nace cuando todo fluye sin esfuerzo: los tiempos, el servicio, la luz… y cada plato llegando perfecto a su momento. Por eso cuidamos cada detalle, para que vosotros solo tengáis que hacer lo esencial: celebrar, disfrutar y recordar.


Fotografías: Jorge Cervera