Gildas, fuet y pulpo a feira: así se ha colado el sabor de proximidad en las bodas de 2025



Atrás quedaron los bufés de sushi, los tacos mexicanos o los huevos de codorniz que reinaron en los 2000. Las bodas actuales están marcando un cambio de paradigma: el aperitivo nupcial se vuelve más español que nunca.
La tendencia apunta hacia lo autóctono, lo mediterráneo y lo castizo. Las recetas de siempre —reinterpretadas, cuidadas y de kilómetro cero— se han convertido en el nuevo lujo gastronómico. Una elección estética, cultural y también ética, porque apostar por proveedores locales reduce desplazamientos, minimiza huella de carbono y reactiva economías de proximidad.
“Las parejas jóvenes tienen muy interiorizado el valor del producto local”, asegura Ángela Cócera, directora de espacios de Gourmet Catering & Eventos, una de las empresas referentes en el sector nupcial. “Cada vez nos piden más un guiño auténticamente español, algo que los represente y que celebre el sabor de nuestra tierra. Hemos llegado a crear incluso una línea de bravas y otra de tortilla de patata, y han sido un éxito rotundo. Además, notamos una sensibilidad creciente hacia propuestas responsables: menos desperdicio, más respeto por la temporalidad y los ciclos naturales”.
El reinado del aperitivo español
Según datos de Gourmet Catering & Eventos, las gildas, los torreznos, la morcilla de Burgos, el fuet, las anchoas del Cantábrico y el pulpo a feira figuran entre las peticiones más repetidas. Lo que antes se asociaba a un tapeo informal ahora es pura tendencia.
La estrella indiscutible del nuevo cóctel nupcial es la vermutería: una mesa de estética mediterránea donde conviven mejillones en escabeche, aceitunas premium, boquerones en vinagre, perdigones de fuet y torreznos crujientes. Un recorrido emocional por el aperitivo español que despierta nostalgia… y está de rabiosa actualidad. Además, este tipo de propuestas favorecen la trazabilidad del producto, una demanda en auge entre parejas que buscan saber de dónde viene cada ingrediente.
También ganan terreno las estaciones “de mar”, con navajas y vieiras a la plancha, pulpo a feira o un buffet de anchoas del Cantábrico sobre sobao pasiego y mantequilla. Todo ello acompañado del imprescindible corte de jamón ibérico en directo, convertido ya en un ritual gastronómico. La apuesta por especies locales y artes de pesca tradicionales es otra de las claves que están configurando el nuevo lujo sostenible.
Cocina tradicional, creatividad contemporánea
Lejos de quedarse en lo puramente clásico, esta vuelta al origen está inspirando creaciones que reinterpretan los sabores de siempre con una estética actual como el tartar de fuet de Requena, los macarons ‘Almussafes’ de sobrasada y cebolla, o la ventresca de anchoa con cremoso de Parmesano y uva. La innovación culinaria convive así con un enfoque responsable que prioriza ingredientes de temporada, reduce mermas y aprovecha al máximo cada producto.
En un contexto en el que el KM 0, la sostenibilidad y el producto local ganan terreno, elegir un aperitivo español es también una declaración de intenciones. Las parejas de 2025 reivindican lo que las conecta con sus orígenes: una celebración auténtica, consciente y con identidad. Y cada vez más, buscan proveedores con políticas activas de sostenibilidad que aborden desde la gestión eficiente de residuos hasta la donación de excedentes alimentarios.
“Detrás de cada gilda, cada torrezno o cada gamba roja hay un relato, un territorio y una forma de entender el lujo desde lo auténtico”, concluye Cócera. “Y eso, hoy, es lo que más valoran las parejas”. Un lujo que ya no se mide solo en sofisticación, sino en impacto positivo.

